Es justo que los trabajadores del municipio de Ojocaliente pidan el pago de sus salarios, en consecuencia es justa la toma de las instalaciones de la Presidencia Municipal, del DIF, del parque vehicular y de maquinaria, sostuvo Javier Calzada Vázquez., coordinador Estatal de Movimiento Ciudadano (MC).
En un comunicado de prensa, especie de posicionamiento respecto al tema, estableció que es insostenible que la gente trabaje sin cobrar, y en este caso es el cabildo el responsable de que suceda.
“No comparto que los trabajadores en su afán por generar la mayor presión para que sus justas demandas se solucionen a la brevedad impidan los servicios como la rehabilitación en salud que presta el DIF, pues afectan la salud de terceros que nada tienen que ver con la situación que se vive al interior del Ayuntamiento”, se agrega.
Es indeseable que actores políticos intervengan para enrarecer con el ingrediente de sus intereses personales una situación que no se ve fácil de superar. No proponen, no abonan a la solución, y simplemente se convierten en parte del conflicto.
La administración anterior, obtuvo un crédito para construir un mercado que de muy poco le sirve al pueblo en general, habiendo necesidades apremiantes como el agua potable.
En fin, el crédito de 30 millones de pesos constituye una verdadera carga para la actual administración, pues la pasada prácticamente solo gastó el dinero pero no abonó nada, se lo dejó a la actual.
A la fecha el presidente Husain Vitar destinó casi 12 millones de pesos a este concepto, y por si fuera poco, los juicios laborales predominantemente originados también de administraciones anteriores le han costado a esta administración casi 10 millones de pesos.
Con ese dinero la actual administración no tendría dificultad para estar al corriente en el pago de su nómina, pero otros decidieron, gastaron y se fueron.
Así no se puede. Cualquiera que estuviera en los zapatos del actual alcalde estaría en la misma situación. A esto hay que agregar, que si toma dinero de otros fondos como el de infraestructura social del ramo 33 por poner un ejemplo, tendría consecuencias legales muy serias para el Presidente y la Síndico municipal de acuerdo a la Ley de Responsabilidades de los servidores públicos que podrían llegar a la privación de su libertad.
Es por eso necesaria y urgente la intervención del Gobierno del Estado que no puede permanecer ajeno a esta circunstancia tan grave que atraviesa el Municipio. Se requiere la voluntad política y el apoyo financiero para atender por un lado las demandas de los trabajadores y por otro la situación de crisis de las finanzas municipales, cuyo origen es de administraciones anteriores.
Los Diputados Locales tampoco pueden escapar a su responsabilidad de representar dignamente a la población. En especial el Diputado Local del Distrito, que tiene entre sus facultades aprobar el Presupuesto de Egresos del Estado y la obligación moral de velar por los intereses de la población, y en especial de su distrito, particularmente el municipio de Ojocaliente que le dio los votos para llegar al puesto que tiene, aún cuando perdió el municipio que gobernó.
La legislatura es corresponsable de la situación que se vive en el Municipio, pues fue quien aprobó un crédito a todas luces inviable y desproporcionado para unas finanzas municipales con los escuálidos ingresos de un Municipio como Ojocaliente.
Una mesa de diálogo en donde estén los representantes de los trabajadores, el Presidente y la Síndico Municipal, las autoridades estatales y representantes de la Legislatura local, es la única vía para atender y resolver este conflicto. Lo que necesitamos los ojocalentenses es un municipio en paz, donde con armonía y trabajo se logre sacar adelante las muchas necesidades de la población y que los conflictos políticos no sean el principal tema de atención, sino las acciones de desarrollo en un Municipio con tantos rezagos.